DE UN SUEÑO COMPARTIDO A UNA COMUNIDAD DULCE

Panda Candy no nació en una oficina, sino de las ganas de emprender y de la pasión por transformar momentos cotidianos en algo especial. Lo que comenzó como un proyecto de pareja, nos llevó a recorrer un camino de aprendizaje constante, incluyendo una aventura por Nueva York que nos cambió la visión del negocio. Hoy, tras haber evolucionado haber sido pareja a socios estratégicos, nuestro lazo es más fuerte que nunca. Somos un equipo que cree en la innovación, en la calidad y en la alegría que una buena golosina puede llevar a tu casa. Con más de 400 suscriptores en nuestro Club, seguimos demostrando que cuando hay un objetivo común, no hay límites para el crecimiento.